El ministro del Interior, Avelino Guillén, presentó ayer su carta de renuncia en Palacio de Gobierno. Era un escrito que tenía preparado en la cabeza desde hace varios días, pero esperaba que el presidente Pedro Castillo se pusiera de su lado y terminase con la crisis en su sector, tal y como se lo había pedido la noche del viernes 14 en una reunión privada en su despacho. Sin embargo, pasaron los días y esto nunca sucedió. Guillén, entonces, tomó ese silencio como una señal de que no tuvo el respaldo del mandatario.(Edición sábado).