A poco de cumplirse seis meses desde que el presidente Pedro Castillo asumiera las riendas del país, el mandatario admitió en CNN algo que sus aliados y la prensa oficialista negaban a gritos: "saludó" a "empresarios" en el despacho clandestino del distrito de Breña y recordó -ahora sí- que se reunió con la lobista Karelim López en Palacio de Gobierno.Todo esto trae abajo la posición que tuvo frente a la Fiscalía de la Nación cuando, con su abogado, se encargaron de negar los vínculos con la señora allegada al consorcio que ganó una millonaria licitación. Castillo también se contradijo solo, porque en la primera parte de la entrevista -publicada el lunes- afirmó que no la conocía. Pero en la segunda parte dijo: "Sí, vino al despacho, la recibí".