Una mezcla de subversión comunista y corrupción está controlando el Ministerio del Interior, según denuncias de diversos sectores. Mientras Avelino Guillén, titular del sector, designa prefectos ligados al Movadef por orden directa del presidente Pedro Castillo, el comandante general de la Policía Nacional, Javier Gallardo, pretende cambiar a los jefes de la Dirección contra el Terrorismo.