Desde el viernes de la semana pasada se espera que el presidente Pedro Castillo tome una decisión: o acepta los nuevos puestos de los generales PNP que propone el jefe de la policía, Javier Gallardo, o decide pasar al retiro a este último, como le ha sugerido con urgencia el ministro del Interior, Avelino Guillén.Fuentes en el sector ven con malestar la demora del mandatario para terminar esta crisis. Indican que para Guillén ya es inviable trabajar junto a Gallardo, comandante general de la PNP. "Aquí hablamos de la insubordinación de una persona [Gallardo] contra el poder civil que representa el ministro", dijo una de las fuentes.