El perjuicio generado por actos de corrupción e inconducta funcional en 2020 fue equivalente al 9.83% del presupuesto público a nivel nacional, según datos recopilados por el Observatorio del Bicentenario. Dicha proporción se incrementaría en los siguientes meses debido a los escándalos consecutivos del presidente Pedro Castillo y personas de su entorno cercano.Así lo estimó el exministro de Economía, Luis Miguel Castilla, quien acotó que los efectos de la corrupción se arrastran desde gobiernos anteriores debido a que no se ha realizado -en los últimos 20 años- una reforma total en el aparato del Estado sobre temas de competencia, idoneidad y transparencia de funcionarios.