En presencia del fiscal supremo adjunto Ramiro González y del procurador general del Estado, Daniel Soria, el presidente Pedro Castillo admitió que tuvo interés en los ascensos de un grupo de oficiales del Ejército del Perú. Sin embargo, aseguró que era solo para conocer detalles acerca del proceso en la institución.Ayer, Castillo fue interrogado como testigo en la investigación que realiza la fiscalía de la Nación por las presuntas injerencias o presiones del Ejecutivo en las Fuerzas Armadas (FF.AA).La diligencia, que se desarrolló en el salón Grau de Palacio de Gobierno, se inició a las 11 a.m. y se prolongó por casi cuatro horas. Ahí el jefe del Estado respondió unas 50 preguntas.Castillo explicó que le escribió mensajes de WhatsApp al entonces comandante general del Ejército, José Vizcarra, para preguntarle sobre el proceso de ascensos, indicaron a El Comercio fuentes vinculadas al caso.