Un sigiloso megaoperativo se ejecutó ayer en simultáneo en las ciudades de Lima, Jauja y Huancayo. A pesar de la gran cantidad de miembros de la Fiscalía y la Policía de Lavado de Activos desplegados, todo se manejó con absoluta reserva. Y había razón. Los agentes estaban detrás de un sujeto de 45 años al que dirigentes de Perú Libre le desembolsaron S/40 mil para eliminar los rastros de sus actividades delictivas. Pero con lo que no contaba el actual partido de gobierno es que el informático se quedó con una copia de los archivos.Perú21 accedió al documento judicial en que se detalla que dos testigos protegidos fueron los que delataron a Juan Carlos Ocaña Cruz, quien cumplía el rol de "brazo tecnológico" dentro de la organización criminal enquistada en Perú Libre, y cuyo cabecilla es el propio Vladimir Cerrón.