Pocos días después de que los miembros del Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR) emitieron un comunicado para "rechazar categóricamente la estigmatización de corruptos e incapaces", el gobernador ucayalino Francisco Pezo huyó por una puerta falsa de su despacho en Pucallpa para evitar que lo detuvieran y respondiera por los actos ilícitos durante su gestión, que la Fiscalía anticorrupción le atribuye.Las denuncias por corrupción contra los gobernadores regionales no son una "campaña de desprestigio", como pretenden los integrantes de la ANGR.De acuerdo con la Procuraduría anticorrupción, que lleva un registro detallado de los delitos de corrupción de funcionarios en todo el país, los casos que implican a gobernadores regionales se han duplicado en el contexto de la pandemia de la COVID-19, la mayor parte debido a contrataciones y adquisiciones.