Uno de los cuestionamientos que se le realizan al Gobierno de Pedro Castillo es la demora en la remoción de funcionarios cuestionados. Por ejemplo, la salida de Bruno Pacheco demoró 15 días, pese a que tenía denuncias por supuestas presiones en los ascensos de las Fuerzas Armadas, así como contra la Sunat para solicitar favorecimientos hacia personas naturales y jurídicas específicas. También figura la permanencia en el cargo del presidente ejecutivo de Essalud, Mario Carhuapoma, sobre quien también pesan denuncias ligadas a contrataciones irregulares.