Las últimas denuncias sobre las reuniones clandestinas del presidente Pedro Castillo en una vivienda de Breña, y la debilidad de sus argumentos para rebatir las justificadas críticas a su conducta podrían, en las próximas horas, terminar de inclinar la balanza en favor de la moción de vacancia en su contra y sumar -y quizás hasta superar- los 52 votos que se necesitan para su admisión por parte del Congreso.Hasta antes del mensaje a la nación del mandatario, llegaban a 46 los votos en favor de la moción. Cuarenta y tres en bloque de Renovación Popular, Avanza País y Fuerza Popular, más las adhesiones aisladas de tres de los 15 legisladores de Alianza para el Progreso: Gladys Echaíz, Roberto Chiabra y Lady Camones, quien ayer reafirmó su postura. La fragilidad de los descargos de Castillo, empero, logró que, apenas minutos después de concluido su discurso, el congresista Carlos Anderson, de Podemos, sumara su voto.