Las reuniones que el presidente Pedro Castillo ha continuado manteniendo en la vivienda de Breña en la que despachó al inicio de su gobierno, y que sirvió como su domicilio durante la campaña electoral, implicarían la vulneración de cinco normas referidas a la transparencia en la gestión pública.Entre dichas disposiciones legales, expertos consultados por El Comercio señalaron que los hechos generan preocupación en lo referente a la gestión de intereses.