Un incidente obligó al presidente Pedro Castillo a dejar rápidamente las instalaciones de un restaurante en Arequipa. El mandatario se dirigió al local Típika para almorzar, sin imaginar que un grupo nutrido de personas, sumados a los comensales que se encontraban en el lugar, le harían un cargamontón al grito de "¡vacancia, vacancia!".Los hechos ocurrieron así. La tarde de ayer, tras participar en una ceremonia del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, Castillo fue a almorzar al barrio del Vallecito acompañado de una portátil que hacía sonar una bocina mientras gritaban "¡cierren el Congreso!".Esto molestó a otros arequipeños, quienes, fastidiados con el espectáculo, se concentraron en la fachada del restaurante y desde fuera comenzaron a gritarle "¡vacancia, vacancia!" y "quítate el sombrero".El escándalo fue tal que el jefe de Estado tuvo que abandonar el lugar.