El presidente Pedro Castillo ha hecho énfasis en sus discursos a la necesidad de cobrar las deudas que tienen las grandes empresas con la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), sin embargo, su entorno más cercano parece aplicar el mensaje a su conveniencia. Y es que su secretario general, Bruno Pacheco, presionó a Luis Enrique Vera, superintendente nacional de la Sunat, con el objetivo de favorecer a determinadas empresas y amigos.La mano derecha del mandatario no termina de salir de la polémica por las presuntas injerencias en los ascensos de las Fuerzas Armadas (FF. AA.) y ahora se ve envuelto en una más que hace insostenible su permanencia en el cargo, pese a que se aferra.Los reflectores apuntaron - una vez más- al secretario general de Palacio luego de que el portal Lima Gris revelara los chats en los que presionaba al encargado de la Sunat.