Con la detención preliminar del gobernador Agustín Luque Chayña, investigado por el delito de colusión agravada, el condenado líder aimara Walter Aduviri Calisaya vuelve a tener el control del Gobierno Regional de Puno. Uno de sus hombres de confianza, el consejero regional y quien fue acreditado recientemente como vicegobernador, Germán Alejo Apaza, asumió el cargo que Luque dejó vacante mientras duraba su detención. Sin embargo, ahora que la Fiscalía ha solicitado 9 meses de prisión preventiva contra Luque, el tiempo de Alejo y Anduviri en el poder podría extenderse si el Poder Judicial así lo ordena.