Los repentinos cambios de altos mandos en el Ejército y la Fuerza Aérea Peruana (FAP), suscitados el último jueves, tienen una aparente causa: los últimos ascensos castrenses, avalados por los comandantes de ambas armadas a fines de octubre, no fueron del agrado del presidente Pedro Castillo.En ello coinciden todas las fuentes militares consultadas por Perú21. Y el relevo del comandante general del Ejército, José Alberto Vizcarra, reemplazado apenas tres meses después por su compañero de promoción Walter Horacio Córdova Alemán, tiene un particular trasfondo.De acuerdo a las fuentes, el cambio de Vizcarra sucedió luego de que el hoy general en retiro no ascendiera al coronel Ciro Bocanegra Loayza, miembro de la Casa Militar ubicada en Palacio de Gobierno, que buscaba ser promocionado.(Edición sábado).