La incorporación de la vicepresidenta Dina Boluarte como investigada en el caso de lavado de activos contra Perú Libre, así como la de otros dirigentes muy cercanos a Vladimir Cerrón, abrió una nueva etapa en la indagación que tiene en sus manos el fiscal Richard Rojas Gómez.Las evidencias de corrupción apuntan a que Cerrón y su círculo más cercano en la organización política aprovecharon su posición en el gobierno regional de Junín para generar dinero a través de actividades ilícitas que les permitieran financiar sus campañas políticas y hasta los procesos penales que les tocara afrontar.