El gobierno del presidente Pedro Castillo se convirtió en el mayor agresor de la prensa en el Perú, desplazando al Congreso, en el que en años anteriores también se buscó perturbar la libertad de expresión mediante normas y regulaciones, denunció la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en un documento.La organización inició ayer su 77 Asamblea General y, en su informe preliminar (pendiente de aprobación), la SIP lanzó advertencias sobre la relación de la administración de Castillo con la prensa.