El Congreso se autoexcluyó de la Ley Servir, por lo que la contratación de su personal se maneja bajo sus propios criterios. Una práctica que se ha ido incrementando en los últimos períodos es la de contratar como asesores a los financistas de campañas electorales. La Unidad de Periodismo de Datos de El Comercio detectó 63 de estos casos en los dos primeros meses de la actual gestión.El 75% de estos asesores han sido contratados en los despachos de los mismos parlamentarios a los que financiaron en la última campaña. Por ejemplo, los dos principales financistas que ahora figuran en la planilla congresal son Mario Burneo Castillo en el despacho de Eduardo Castillo y Ronald Rodríguez Samanamud en el de Víctor Flores, ambos de Fuerza Popular. (Edición sábado).