HACIA UN BUEN BALANCE ENTRE LOS DEBERES Y LOS DERECHOS
25 de septiembre de 2006

Debatir sobre la instauración de una cultura del deber puede ser un ejercicio inusual, sobre todo en un país como el nuestro, donde ciertos valores parecen haber pasado de moda. Sin embargo, como ha demostrado nuestra última mesa redonda Deberes y Derechos: la Hora de Exigirlos y Cumplirlos, es necesario dialogar más sobre el tema para definir cómo afrontar la recuperación de principios fundamentales, tarea que no corresponde alentar necesariamente al gobierno, sino que debe surgir espontáneamente de la sociedad.Como hemos postulado en esta columna, "la necesidad de construir una nueva cultura ciudadana que, si bien sea consciente de sus derechos, debe tener muy presente también el ineludible cumplimiento de sus deberes". Así lo ha recalcado nuestra mesa redonda, al señalar la importancia de una educación de calidad que fomente el deber desde la niñez, del ejemplo de las autoridades y del aporte de los medios de comunicación. También se ha resaltado la importancia de la sanción y del orden, del respeto a la autoridad, que a veces no se aplican por temor a perder votos, aun cuando por esta vía se pueden solucionar problemas graves. Queda claro que la cultura del deber sí es posible. Se necesita que todos nos sumemos a esta campaña para fijar metas concretas y así definir qué clase de nación queremos tener, qué tipo de ciudadanía queremos construir y qué derechos y deberes nos comprometemos a asumir.