La justicia de Estados Unidos decidió que el expresidente Alejandro Toledo (2001-2006), acusado en el Perú de corrupción, puede ser extraditado, al haber hallado pruebas suficientes que justifican esta medida.Con el visto bueno de la justicia estadounidense, dependerá ahora del secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, tomar la decisión final sobre si se extradita al exmandatario peruano o no, tras un proceso que ha durado más de dos años."El tribunal ha considerado las pruebas sobre la existencia de un acto criminal y las considera suficientes para apoyar las acusaciones de conspiración y lavado de dinero", escribió en su resolución -a la que tuvo acceso Efe- el magistrado Thomas Hixson, de la Corte del Distrito Norte de California, con sede en San Francisco.