La congresista Isabel Cortez Aguirre, de Juntos por el Perú, dejó la vivienda de su familia en una zona popular de Lima y alquiló un departamento en el Cercado de la capital. El cambio lo concretó gracias al dinero que recibió del Parlamento para gastos de instalación, equivalente a una remuneración mensual (15,700 soles). El monto lo gastó en el adelanto de dos meses de alquiler y garantía, así como la compra de sofás, escritorio, mesa, sillas, un televisor, ropero, un juego de dormitorio, lavadora y refrigeradora.