La falta de liderazgo de Pedro Castillo genera desgobierno y desconfianza. A casi dos meses de iniciada su gestión, y pese al reclamo de diversos sectores, el jefe de Estado que dio su "palabra de maestro" de que el suyo sería el gobierno del cambio, ha optado por no tomar decisiones y sentarse en la tribuna mientras que Vladimir Cerrón, su socio político y dueño del partido que lo llevó a Palacio de Gobierno, y su primer ministro Guido Bellido toman, entre bambalinas, las riendas del Ejecutivo.(Edición sábado).