Es uno de los casos menos conocidos, pero probablemente es el de mayor gravedad que enfrenta Vladimir Cerrón Rojas. Exfuncionarios del Gobierno Regional de Junín, con quienes trabajó, afirman que Cerrón negoció con la compañía minera Chinalco para que a cambio de un pago ilegal facilitara el traslado de la población de Morococha a otra zona, en beneficio de la empresa. Al menos uno de los testigos ha ratificado que Vladimir Cerrón, junto con sus hermanos, el ahora congresista Waldemar Cerrón y Fritz Cerrón, supuestamente recibieron US$ 15 millones para conseguir el reasentamiento de alrededor de 5.000 pobladores de Morococha y así facilitar la ejecución de un multimillonario proyecto cuprífero.