Con el mismo empeño que viene impulsando la inconstitucional Asamblea Constituyente, el congresista y procesado por terrorismo, Guillermo Bermejo (Perú Libre), promueve también el proyecto de ley de la hoja de coca, alegando que su industrialización beneficiaría a los agricultores. Su objetivo real -igual que el del premier Guido Bellido- es montar un plan que pasa por expulsar a dos entidades que han apoyado al Perú a la lucha antidrogas: la Administración para el Control de Drogas (DEA) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid).Esta tarea de legalizar la hoja de coca la comparte ahora con Julián Pérez Mallqui (`Cheldo"), principal rostro del grupo radical de los cocaleros de la zona sur del Vraem, quien acaba de anunciar el Congreso Nacional de las Cuencas Cocaleras del Perú, que se realizará el 2 y 3 de octubre. La Federación de Productores Agrarios del Valle de los Ríos Apurímac y Ene estará a cargo de la organización.