Cumpliendo dos cadenas perpetuas que nunca habrían terminado de reparar el dolor de miles de peruanos ni tanta sangre derramada, y con una herida en la sociedad que aún es difícil cerrar, ayer el cabecilla de la organización terrorista Sendero Luminoso (SL), Abimael Guzmán, murió a las 6:40 a.m. en las instalaciones de la Base Naval del Callao, donde permanecía recluido desde 1992.Murió a los 86 años, en la víspera a conmemorarse 29 años desde su captura por parte del GEIN; y sin arrepentirse ni pedir perdón por los más de 30 mil peruanos a los que SL les arrebató la vida, según el informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR). Aunque, ciertamente, la cifra real nunca podrá conocerse con exactitud.(Edición domingo).