Ante el anuncio del Poder Ejecutivo de crear un organismo que supervise la ejecución del gasto público a nivel del Gobierno Nacional, Regional y Local, el contralor general, Nelson Shack, mostró su preocupación y señaló que esta decisión resultaría un "serio despropósito" pues significará duplicar funciones, más burocracia y debilitar todos los esfuerzos realizados en la lucha contra la corrupción y la inconducta funcional por parte de diversos organismos autónomos y competentes en la materia.