El presidente Pedro Castillo respalda a su ministro más cuestionado: Iber Maraví Olarte. Ayer cuando se esperaba algún mea culpa por parte del profesor, sucedió todo lo contrario, lo defendió a capa y espada, pese a que los documentos -así el oficialismo intente minimizarlos- son claros. Maraví, reseñan los documentos policiales, participó en operaciones terroristas junto a los senderistas Edith Lagos y Hildebrando Pérez, su esposa y su suegra firmaron por el Movadef y él fue dirigente del Conare, la facción magisterial de SL.Estos antecedentes al mandatario parecen no importarle. Y es que a Castillo y a Maraví los une su apego al Conare - Movadef. Ambos -el mandatario en Cajamarca y el ministro en Ayacucho- fueron sus máximos dirigentes regionales. El profesor chotano llegó a ser presidente del comité de lucha a nivel nacional en 2017.