Desde Mazamari, Satipo, en la región Junín, el presidente Pedro Castillo dirigió duras expresiones contra sus opositores a los que acusó de intentar imponerle ministros aliados de la corrupción.Evitó cuidadosamente referirse a la situación del titular de Trabajo, Íber Maraví, a quien el premier Guido Bellido le ha sugerido renunciar. "Cuando los hombres de abajo, de sombrero, asumen las responsabilidades, nos salen a decir incapaces. No quieren que quitemos la plata a los corruptos, hoy quieren tumbarse a los ministros para poner a sus aliados", aseguró. "Nosotros conocemos a profundidad el interior del país. A mí no me van a poner la agenda", remarcó.Luego sugirió a sus opositores a debatir con él en el Vraem.