Las últimas revelaciones sobre la vinculación del ministro de Trabajo, Iber Maraví, con actos terroristas de Sendero Luminoso, difundidas ayer por Perú21, terminaron por empantanar el camino, de por sí ya bastante accidentado, del primer ministro Guido Bellido a la obtención del voto de confianza del Parlamento.Hasta ayer, que cumplió 26 días en el premierato, el también congresista de Perú Libre había sido reacio a reconocer que la recomposición del equipo ministerial era una carta en la baraja de posibilidades del gobierno para lograr el respaldo congresal a su gestión. Las informaciones sobre Maraví, sin embargo, orillaron a Bellido a admitir que los cambios "se pueden dar en cualquier momento", a anunciar que evaluaría el escenario político con el presidente Pedro Castillo, anoche, y a tocarle la puerta al vocero de Renovación Popular, Jorge Montoya, quien, tras conocer la nueva información sobre el caso Maraví, reiteró que condicionaba los nueve votos de su bloque a la salida de cinco ministros, entre ellos el propio titular de la PCM. Luego del encuentro con Bellido, el legislador ratificó su postura.