El ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Béjar, decidió aferrarse al cargo y minimizar las frases agraviantes que dirigió contra la Marina de Guerra. Mediante un comunicado emitido 24 horas después que se dieran a conocer sus declaraciones, la Cancillería señaló que "las mismas vienen siendo manipuladas, editadas, recortadas y sacadas de contexto con el propósito de desacreditarlo y obtener la censura".