El contralor general, Nelson Shack, se entrevistó ayer con el presidente Pedro Castillo y, a su salida, ratificó que la entidad continuará con el proceso de revisión de las designaciones de personal en diferentes cargos de la administración pública y advirtió que aquellas que no cumplan con el perfil profesional requerido podrían ser sancionadas con amonestación, suspensión o inhabilitación hasta por cinco años de los funcionarios responsables.Shack precisó que el proceso ya se inició en los ministerios de Transportes y Comunicaciones, Agricultura y Vivienda, y se extenderá al resto del aparato público.