En un involuntario homenaje a las palabras del anarquista Manuel González Prada, "donde se pone el dedo, brota la pus", el gobierno de Pedro Castillo ha decidido colocar no solo en ministerios, sino en puestos claves dentro de estos, a personas en problemas con la justicia, o allegadas a políticos cuestionados."¡No voy a declarar, no voy a declarar!", eran las apresuradas palabras de un aún más apresurado ministro de Vivienda, Geiner Alvarado, al huir de los reporteros que lo abordaban a la salida de Palacio de Gobierno.Su nerviosismo se debía a que el domingo había designado como jefe de su gabinete de asesores a Jack Salazar Velásquez. Este personaje había sido arrestado en el 2008 por suplantar a postulantes en el examen de admisión a la Universidad Federico Villareal.