El primer gabinete ministerial del presidente Pedro Castillo ha generado controversias que ponen al Congreso ante el reto de definir acciones de control político. En las bancadas ya empiezan a demandar cambios de ministros que, por sus antecedentes, no son considerados idóneos para sus cargos.Los ministros de Trabajo y Promoción del Empleo, Iber Maraví, y de Transportes y Comunicaciones, Juan Silva Villegas, destacan en este grupo.Maraví, un profesor ayacuchano y exregidor de la Municipalidad de Huamanga, aparece en informes de la Policía como alguien vinculado a líderes radicales como César Tito, considerado afín al Movadef, aunque este lo niega, y Robert Huaynalaya, quien movilizó una facción del Sutep. Con este último fue acusado por la Fiscalía debido a acciones en un paro de profesores del 2004, en Huamanga.