Ayer al mediodía, el presidente Pedro Castillo abandonó la Parada Militar y viajó a Piura. Un sismo había sacudido esta región. Sin embargo, mientras tomaba el avión, el mandatario dejaba sin resolver el remezón político que había generado su designación de Guido Bellido como jefe del gabinete.La República conversó con diversas fuentes de la izquierda, entre ellas de Perú Libre, para reconstruir cómo se dio el nombramiento de Guido Bellido como jefe del gabinete.En la campaña, Castillo dijo que el líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón, no iba a ser ni portero durante su Gobierno. Pero todo indica que Cerrón dijo a quién se le abría la puerta y a quién se la cerraba para la designación de ministros. Para eso, el exgobernador de Junín dejó en claro, luego de la proclamación del presidente, que la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) iba a estar en manos de un militante de su organización.(Edición sábado).