El presidente electo Pedro Castillo se abre paso entre las tensiones de su partido, Perú Libre. En el congreso de la organización política, advirtió que su Gobierno responderá al pueblo y no a un partido, y anunció que renunciará al sueldo presidencial y que buscará reducir a la mitad las remuneraciones de los congresistas y ministros. La mayoría de su bancada decidió respaldarlo ante un ala dura que exigiría mayor apego a la línea ortodoxa y a Vladimir Cerrón, secretario general del partido.(Edición domingo).