Las personas que han conversado con Pedro Castillo desde el inicio de la segunda vuelta coinciden en un punto: el hermetismo de los círculos de confianza. Una fuente que se ha reunido en varias ocasiones con él señala que esta característica le pudo haber quedado desde su etapa como dirigente sindical del Conare: de un lado, tenía al frente al Ministerio de Educación; y del otro, al Sutep liderado por Patria Roja. La sospecha era permanente.En un primer nivel de confianza se encuentran los cajamarquinos. Si bien no están voceados para ocupar cargos importantes, en caso de que se concrete el triunfo de Castillo, pertenecen al entorno que lo ayuda operativamente. Allí hay miembros de su familia, y personas de su confianza como el abogado Auner Vásquez, quien fue candidato a la alcaldía de Tacabamba en las elecciones del 2018. También mantiene contacto, según las fuentes de su entorno, con el alcalde provincial de Chota y excongresista nacionalista, Werner Cabrera. (Edición domingo).