Al remezón producido en el Jurado de Nacional de Elecciones (JNE), por la declinación de Luis Arce Córdova, se suma otro polémico hecho. Un día antes de la segunda vuelta, observadores internacionales supuestamente imparciales bebieron licor y comieron a sus anchas en el domicilio de otro miembro: Jorge Rodríguez Vélez. Los entonces invitados luego emitieron pronunciamiento negando irregularidades en los comicios."Aquí estamos en la difícil tarea de la observación internacional. No es fácil", dice uno de los protagonistas de un video grabado en el comedor del representante de las universidades privadas ante el máximo organismo electoral.