Cuando desde diversos sectores, semanas atrás, surgieron voces cuestionando la pretensión de un sector del Congreso de partir en dos la legislatura con el propósito de aprobar importantes reformas constitucionales, en tiempo récord y sin la debida reflexión, pocos deben haber pensado que, más temprano que tarde, el tiempo les daría la razón.Hoy domingo 13 empieza oficialmente la cuarta legislatura y no figura en su agenda ninguno de los dos dictámenes que motivaron su implementación: el que modifica el mecanismo de la cuestión de confianza y el que restituye la bicameralidad.(Edición domingo).