La inoportuna llamada del presidente Francisco Sagasti al escritor Mario Vargas Llosa, en pleno proceso del conteo de votos, ha desatado una tormenta que no dejará indemne al presidente que hoy cuenta ya con una denuncia penal, y ha sembrado nuevas dudas y cuestionamientos al proceso electoral, pese a los intentos desde el Ejecutivo y desde otros sectores políticos.Esta situación pone en entredicho la posición del presidente, tras hacerse público el cruce de palabras entre él y el congresista Luis Valdez, presidente de la Comisión de Constitución, en su búsqueda de frenar las reformas constitucionales en debate en el Parlamento, como la modificación del voto de confianza.La información fue revelada por el periodista Beto Ortiz, en su programa nocturno. Sagasti había llamado el jueves al Nobel, según dijo, para que le pida a la candidata Keiko Fujimori admitir su derrota en la segunda vuelta y desista de su reclamo.(Edición sábado).