En 1994, María Elena Foronda fue sentenciada a 20 años de prisión acusada de pertenecer al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Permaneció recluida 13 meses al cabo de los cuales salió libre por la intervención de organismos internacionales. Con esos antecedentes postuló al Congreso de la República en 2016 logrando hacerse de una curul en representación del Frente Amplio.En mayo de 2018 contrató como asistente y personal de confianza a Nancy Madrid Bonilla, una terrorista que fue sentenciada a 18 años de prisión por cumplir funciones estratégicas en el MRTA como, por ejemplo, ser administradora de las llamadas "cárceles del pueblo" en las que se mantuvo secuestrados a numerosos empresarios y autoridades a quienes se exigió dinero a cambio de su libertad. Entonces, Foronda dijo que lo suyo fue un "desliz" por no haber "procesado que este tipo de cosas no están resueltas en el Perú". Pese a sus excusas, el Pleno del Legislativo la suspendió 120 días en el ejercicio de sus funciones en 2019.