Gastón Soto, exintegrante del Tribunal de Honor del Pacto Ético Electoral del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), alega que renunció, junto con Delia Revoredo y Carmen Mc Evoy, a este colegiado porque necesitaban ser más proactivos en sus pronunciamientos, y la burocracia no apuntaba a lo mismo. Negó que vaya a reconsiderar su decisión.¿Por qué fue necesario renunciar al Tribunal de Honor del JNE y no insistir más en reclamar el apoyo que requerían?Esa insistencia se dio por intermedio de la presidenta del Tribunal y no hubo una reorientación. Por el tiempo y lo que viene, estábamos más expuestos a críticas de que el Tribunal de Honor no reaccionaba a varias situaciones, y no era eso cierto porque sí tomábamos decisiones, pero no había una implementación y quedábamos mal.