El candidato presidencial de Perú Libre, Pedro Castillo, está decepcionando a mucha gente. Y no solo a sus opositores, sino también a los sectores que decía representar. Uno de ellos es el de los ronderos. A inicios de mes, los Comités de Autodefensa de Ayacucho, Huancavelica, Apurímac, Huánuco, Pasco y Junín cuestionaron al profesor por autodenominarse rondero que luchó contra el terrorismo y, al mismo tiempo, tener en su campaña a gente vinculada al Movadef, el brazo político de Sendero Luminoso, la sanguinaria organización terrorista contra la que lucharon y derrotaron en el campo. Hoy se suman a esas críticas los ronderos de Chota, la tierra natal de Castillo en Cajamarca.