Ante un escenario de baja representación, donde los votos de los dos candidatos de segunda vuelta suman menos del 20% del electorado hábil, la reducción del antivoto en estas elecciones resulta un factor clave para mover las cifras en las últimas semanas de la campaña.Ipsos realizó dos encuestas en abril, donde se midió el antivoto. Keiko Fujimori redujo el suyo en cinco puntos y el de Pedro Castillo subió tres. Pero son cifras que hay que mirar en perspectiva. Fujimori, aún con la reducción, inicia la segunda vuelta con un porcentaje de rechazo superior que en los dos anteriores procesos en los que también llegó a la segunda vuelta. En el caso de Castillo, es la primera vez que se mide su antivoto y aún mantiene una cifra inferior a las de los candidatos del balotaje durante los últimos 20 años.