Lo del último sábado se trató de un evento improvisado, organizado en solo horas y una clara vulneración a las restricciones sanitarias por la pandemia, quizá una muestra de las tantas imprudencias que se cometen en la política peruana. Aún así, el encuentro entre Pedro Castillo y Keiko Fujimori se llevó a cabo en medio de una gran expectativa, pues era la primera ocasión en la que los candidatos presidenciales de Perú Libre y Fuerza Popular medían cara a cara sus propuestas y gestos, en el marco de una polarizada segunda vuelta electoral.Pero lo que se vio por poco más de una hora en la Plaza de Armas de Chota, más que un debate propiamente dicho, fue una especie de doble mitin a la vieja usanza, en donde los mensajes para la tribuna primaron sobre las propuestas concretas y aterrizadas. El formato era propicio para ello: cinco bloques para exponer ideas en torno al combate contra el coronavirus, la educación, la reactivación económica, la lucha contra la delincuencia y la política anticorrupción.(Edición domingo).