Mientras en Lima demolían al Apra y al fujimorismo, los presidentes regionales de izquierda dilapidaban el dinero del canon, la corrupción se personalizaba en ellos, pero siempre era mejor ‘culpar al modelo’, a los ‘políticos tradicionales’ y a la ‘derecha’, dice Diana Seminario.Muchos limeños aún no se han enterado de que por la política de regionalización hace muchos años que regiones y municipios manejan presupuestos millonarios, en especial en salud y educación, pero le siguen echando la culpa de todos sus males a Lima.Desde hace dos décadas, personajes como Susana Villarán y Vladimir Cerrón se presentaron como izquierdistas supuestamente preocupados por los más pobres, pero en realidad terminaron favoreciendo a grandes empresas con contratos corruptos. Muchos ya cumplen sentencias firmes por sus delitos, realizados con más de 20 mil millones de soles en concesiones.