El candidato presidencial de Perú Libre, Pedro Castillo, ha pasado los últimos veintiséis años de su vida trabajando como profesor en la institución educativa N° 104565, en su natal Chota, en Cajamarca. Es la única experiencia laboral que registra en su hoja de vida presentada en el JNE. Sin embargo, El Comercio ha podido documentar que la docencia no ha sido lo único a lo que se ha dedicado en los últimos años en medio de deudas impagas e inversiones.En mayo del 2017, un mes antes de que inicie la extensa huelga magisterial que encabezó a nivel nacional en la que los maestros exigieron el aumento de sus sueldos, el ahora aspirante al máximo cargo de la Nación creó la empresa Consorcio Chotano de Inversionistas Emprendedores JOP S.A.C. Castillo sostuvo que "fue intento de emprender algo" y que "nunca operó ni formalizó" y que "solo hubo intención de querer registrarla". "Fue una situación emprendedora, pero fuimos asfixiados", dijo en Exitosa. "No la declaré porque para mí habia desaparecido. Tampoco recordé esa empresa porque nunca estuvo activa. Hay que en todo caso responder por la situación. Vamos a responder jurídicamente por ello, no nos preocupa", agregó.En la entrevista Castillo dijo que "siempre ha sido víctima de no poder salir adelante". Lo que no dijo es que, según la partida de Registros Públicos en la que se indica la participación de un notario público, el capital que invirtió fue de S/18.000. Lo hizo junto con la docente Olinda Chamaya Becerra y José Cruz Herrera Riquelme, quien en ese entonces tenía 26 años. El capital social total fue de S/54.000 dividido proporcionalmente entre los tres.