Pedro Castillo no fue la primera opción en Perú Libre para ser el candidato presidencial. Vladimir Cerrón, secretario general del partido, pretendía inicialmente ocupar dicho puesto, pero tenía un impedimento: sobre él pesa una pena de 4 años de prisión suspendida por un caso de corrupción cuando fue gobernador regional de Junín, que incluye la inhabilitación para ejercer cargo público.La figura del docente y dirigente gremial emergió recién hacia fines de setiembre como posibilidad, luego se concretó su adhesión a la agrupación y tuvo una campaña discreta inicialmente, aunque luego creció en intención de voto -según las últimas encuestas antes de las elecciones- y hoy tiene un pie en la segunda vuelta, de acuerdo a los resultados a boca de urna de Ipsos Perú: tiene 16,1% y es seguido por Hernando de Soto (11,9%), Keiko Fujimori (11,9%), Yonhy Lescano (11%), Rafael López Aliaga (10,5%) y Verónika Mendoza (8,8%) en cuanto a los primeros lugares.