La participación del resguardo policial de Manuel Merino en las marchas de noviembre del año pasado, cuando el legislador de Acción Popular fue presidente de la República por cinco días, puede ser la clave para establecer las responsabilidades de quienes estuvieron detrás del asesinato de los jóvenes Inti Sotelo y Bryan Pintado. Han pasado cuatro meses y hasta ahora la Fiscalía no señala responsables.Perú21 reveló ayer que el mayor PNP Rodolfo Bautista Schwartz, jefe de la unidad de la Policía Montada de la División de Servicios Especiales (Divessp), y el mayor José Solari, de la misma división, participaron de la represión a las protestas registradas el 14 de noviembre de 2020 pese a haber sido destacados para brindar seguridad al entonces mandatario Merino.Debido a esta irregularidad, la fiscal Jhousy Margot Aburto Garavito requerirá al Ministerio del Interior los informes, publicados por este diario, que confirman la designación de policías para el resguardo del exgobernante, adelantaron fuentes fiscales. En total fueron 17 oficiales y más de 40 suboficiales.