Los ataques contra la vacuna de Sinopharm adquirida por el Gobierno peruano y utilizada en la campaña nacional de vacunación contra el COVID-19, se deberían a intereses políticos de grupos específicos con miras a las elecciones generales del 11 abril.Así lo refirió el epidemiólogo y decano del Colegio Médico de Lima, Juan Astuvilca, quien pidió a la población no alarmarse frente a noticias fatalistas basadas en información "malinterpretada".