Luego de más de dos meses de continuo ascenso, la curva diaria de fallecidos correspondiente a la segunda ola del COVID-19 presenta un ligero aplanamiento –e incluso una muy leve disminución– respecto a niveles máximos observados a mediados de febrero. El estancamiento de los decesos se observó durante la última semana, regresando a niveles por debajo de las mil defunciones diarias de tipo no violento registradas en el Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef).